miércoles, 28 de noviembre de 2007

DÍA DE SAN CRISPÍN

Norte de Francia. Otoño de 1415. Unos pocos miles de ingleses, agotados, se preparan para combatir contra el ejército francés, varias veces superior en número. ¿Cómo arengar, en la víspera de tal enfrentamiento, a quien verá la muerte seguro? Shakespeare pone en boca de Enrique V estas palabras. Léalas usted mismo. Y si no se emociona mientras tanto, discúlpeme, es que no tiene sangre en las venas.

Este es el día de San Crispín.
El que sobreviva a este día y vuelva sano y salvo a su casa,
se izará sobre las puntas de los pies cuando se mencione esta fecha,
y se crecerá por encima de sí mismo al oír el nombre de San Crispín.
El que sobreviva a este día y llegue a la vejez,
cada año, en la víspera de esta fiesta, invitará a sus amigos
y les dirá: «Mañana es San Crispín».

Entonces se subirá las mangas, y, al mostrar sus cicatrices,
dirá: «Recibí estas heridas el día de San Crispín».
Los ancianos olvidan, pero incluso quien lo haya olvidado
todo recordará aún las proezas
que llevará a cabo hoy. Y nuestros nombres serán para todos tan

familiares como los nombres de sus parientes
y serán recordados con copas rebosantes de vino:
el rey Enrique, Bedford y Exeter,

Warwick y Talbot, Salisbury y Gloucester .
Esta historia la enseñará un buen hombre a su hijo,
y desde este día hasta el fin del mundo
la fiesta de San Crispín nunca llegará
sin que a ella vaya asociado nuestro recuerdo,

el recuerdo de nuestro pequeño ejército,
de nuestro pequeño y feliz ejército, de nuestra banda de hermanos.

Porque quien vierta hoy su sangre conmigo
será mi hermano; por muy vil que sea,
esta jornada ennoblecerá su condición.
Y los caballeros que permanecen ahora en el lecho de Inglaterra
se considerarán malditos por no estar aquí,
y será humillada su nobleza cuando escuchen hablar a uno
de los que haya combatido con nosotros el día de San Crispín.

(Por cierto, la batalla la ganaron los ingleses)

3 comentarios:

pol dijo...

Me gusta la literatura. Pero más el cine (me apasiona la imagen). Por eso, esas palabras me traen a la mente las magníficas escenas finales que Kenneth Brangh adaptó para su "Enrique V". Inmenso. Saludos desde
www.carretescaducados.wordpress.com

Enneas dijo...

Dos maneras de ver lo mismo:

http://embajadorenelinfierno.blogspot.com/2008/01/dia-de-sorpresas-enrique-v-y-la-guerra.html

Sergio Recio Gamo dijo...

En "Un poeta entre reclutas" se declama este texto:

http://www.youtube.com/watch?v=ukoVDn1FuhU