ARTE Y BELLEZA
Cuando las dudas se abalanzan sobre uno con mayor rapidez de la que puede darles salida, respondiendo o esquivando, es inútil dar la espalda. Ahora me pregunto, porque muchos antes lo así lo hicieron, por el arte y la belleza. Y me acuerdo de un artista que no hace mucho se excusaba mientras presentaba su obra, -más allá de los ismos porque más acá quizá su talento no le permitiera instalarse- contraatacando con un ¿qué es el arte? a una petición para que explicara su obra. Un hecho que me condiciona a pensar no muy benévolamente sobre la nula concepción artística contemporánea es la necesidad de echar mano de palabras huecas y pedantes para pretender una explicación de cierta obra. ¿Eran acaso necesarias para aprehender lo que Giotto, Velázquez, Murillo o Goya querían expresar? ¿Por qué ahora sí son necesarias? Es que hoy en día son necesarios decenas de críticos necesitados y periodistas adocenados para que un tal cualquiera se proclame artista. Y lo consigue. Claro que sí. El...