lunes, 10 de diciembre de 2007

ALBERTI

Redoble lento por la muerte de Stalin
(5 de marzo de 1953)

Padre y maestro y camarada:
quiero llorar, quiero cantar.
Que el agua clara me ilumine,
que tu alma clara me ilumine
en esta noche en que te vas.

Padre y maestro y camarada:
vuela en lo oscuro un gavilán.
Pero en tu barca una paloma,
pero en tu mano una paloma
se abre a los cielos de la paz.

...

No ha muerto Stalin. No has muerto.
Que cada lágrima cante
tu recuerdo.
Que cada gemido cante
tu recuerdo.
Tu pueblo tiene tu forma,
su voz tu viril acento.

No has muerto.
Hablan por ti sus talleres,
el hombre y la mujer nuevos.
No has muerto.

Rafael ALBERTI
Buenos Aires, 9 marzo 1953

A propósito del panegírico que Babelia –panfleto literario de El País- tributa este sábado al poeta gaditano. La excusa son tres poemas (¿inéditos?) que según afirman se congratulan en presentar al gran publico. Cada en su sitio, camarada.

3 comentarios:

Carlos de Bergerac dijo...

Es este una de las más grandes elegías a la muerte que he leído en mi vida. Pronto se publicarán las obras completas de Alberti bajo el nombre de Don Alberti o la fuerza del Martillo (pilón)


La semana que viene Las coplas a la muerte de su amigo, don Adolfo (Hitler)

salu2

Eleazar dijo...

jaja, muy bueno

Anónimo dijo...

Nada más patético que dos fascistas
dándoselas de culturetas...