viernes, 18 de enero de 2008

ENTREVISTA DE ELEAZAR A BLANCA GARCÍA-VALDECASAS

"EL MAYOR ENEMIGO DE LA LECTURA SON LOS LIBROS MALOS"

Era la rúbrica de Dámaso Alonso la que firmaba hace unos años una peculiar carta redactada en términos encomiásticos. Dicha misiva, en la que constaba Blanca García-Valdecasas como destinataria, transmitía a ésta sus felicitaciones por el excelente uso de la lengua española desplegado en su obra, así como por haberse lanzado a corretear, siempre con soltura, por el fértil campo del vocabulario castellano. Sin duda impresionado –aunque a ella le cueste admitirlo-, se complacía de la literatura de esta granadina, al tiempo que, en este sentido, expresaba un ojalá que alcanzaba a sus mismos compañeros de la Academia. Elogios, directos e indirectos, que de tan infrecuentes resultan muy halagadores.

No es casualidad, por tanto, que hoy muchos la consideren como exponente de nuestra mejor literatura. Y es que estamos hablando de una escritora, que entre otros galardones, ha sido merecedora del Premio Fastenrath, que cada cinco años otorga la Real Academia Española a la modalidad de narrativa; de la orden de Gabriela Mistral por su aportación a la cultura hispanoamericana; del Premio de narrativa Ramón Gómez de la Serna, que otorga el Ayuntamiento de Madrid; y de la "Hucha de Oro" de la Confederación Española de Cajas de Ahorros.

Así pues, felices por encontrar en la reciente publicación de Por donde sale el sol -uno de sus libros más entrañables- una buena excusa para compartir un café con García-Valdecasas, nos dirigimos a su domicilio, previo aviso, donde nos recibe tan amable como siempre.

_Recibió el Premio Fastenrath al comienzo de su carrera como escritora, ¿qué se le pasó por la cabeza cuando se lo comunicaron?

Lo primero, pensé lo listo que era mi hermano José Guillermo. Él mandó los originales a la RAE mientras yo estaba fuera de Madrid.

_Son pocos los autores que tienen un premio como este, ¿qué motivación le queda para seguir escribiendo?

Bueno, la misma que antes. Siempre he escrito independientemente de fracasos o éxitos

_¿A qué achaca su poca presencia en los medios?

¿Es muy poca? Quizá no merezco más. Bromas a parte, creo que todos sabemos que los medios prefieren lo escandaloso a lo sencillo

_¿Qué le impele a escribir?

¡No lo sé! Es mi forma de hacer algo; es una especie de conformismo con el Creador. No me analizo mucho a mí misma pero sé que todo lo que es crear es una minúscula chispa que viene de Dios.

_¿Cuándo nació su vocación por la escritura?

Nació conmigo: fuimos gemelas

_¿La inspiración le viene a uno o hay que ir a buscarla?

No puedo hablar por los demás. A mi personalmente, viene ella a buscarme. A veces hasta la rehuyo, cuando estoy demasiado ocupada. Al fin y al cabo, soy una madre y abuela y escribir es un trabajo arduo, que toma mucho tiempo.

_¿Cuál es el mayor enemigo de la lectura?

¿Puedo contestar en broma?

_Por supuesto…

Pues bien, el mayor enemigo de la lectura son los libros malos, porque lo asquean a uno

_¿Y del escritor?

Del escritor, los libros muy buenos, porque uno piensa: ¿adónde voy yo, al lado de esta maravilla?

_Ahora mismo está Por donde sale el sol en los escaparates de las librerías, ¿qué destacaría de este libro?

La suerte que ha tenido por haber resucitado de entre los muertos. Gracias a los editores, que le han dado nueva vida.

_¿Siguen existiendo familias como la Violeta y Rogelio?

Igual, no sé. Pero sí sé que hay muchísimas familias auténticas, estupendas. Muchas más de lo que algunas personas quieren creer. Y es que lo bueno no hace ruido… hasta que lo saca a la luz, por ejemplo, un escritor, un periodista.

_Últimamente le hemos oído hablar de la entropía cultural, ¿a qué se refiere exactamente?

Bien. Se escribe, y no sólo en España, solamente recetas. Todos sabemos lo que tenemos que escribir si queremos éxito de ventas. Todo lo original –o casi todo- lo distinto, lo genuino, sencillamente, no tiene cabida. ¿Que hay que hacer novela histórica? Venga, doscientas mil, aunque ciento noventa y nueve mil sean malas o muy malas.

_¿Quién cree que sale más perjudicado de la relación entre la cultura y la política?

Bueno, creo que todo lo que toca la política sale perjudicado.

_La subvención de las letras por parte del Estado, ¿es una manera más elegante de secuestrar las plumas?

¿Elegante? Qué me dices; yo lo veo muy poco elegante. No soy partidaria de que el Estado subvencione casi nada. Aquí lo que más dinero se lleva es el cine y nadie va a ver las películas españolas.

_¿Qué le viene a la cabeza cuando escucha la expresión de “el mundo de la cultura”?

Que es una expresión estúpida. El mundo es el mundo y la cultura una parte –muy importante- de él.

_¿Es la cultura de izquierdas?

Vaya… yo creí que aquí la única que estaba de broma era yo… No me hagas reír… La izquierda trae incultura, planes de estudios letales, sectarismo, falsas interpretaciones… No. Si respetáramos de veras nuestra cultura, no la contaminaríamos con conceptos de izquierda ni de derecha.

1 comentario:

Carlos de Bergerac dijo...

Nunca leí nada de García-Valdecasas, pero sin duda, esta entrevista me ha abierto el apetito y quizá deguste alguna de sus novelas. Si realmente es abuela, desde luego discurre como una joven de veinte años. Lo del mayor enemigo de la lectura es de chapó -si me permites el galicismo-.

Enhorabuena por la entrevista